Monumentos

Menorca con más de un millar de monumentos megalíticos es un auténtico museo al aire libre.

Las navetas funerarias, exclusivas en la Isla, son el elemento más característico de la prehistoria menorquina; se trata de construcciones en forma de herradura y ciclópeas, formadas con grandes piedras encajadas sin cemento. A las navetas se le atribuye el doble uso de habitáculo y monumento funerario, siendo la más famosa la de Es Tudos.

El Talayot es otra de las piezas emblemáticas, su proceso de construcción es similar al de las navetas aunque su función es de vigilancia. El más conocido es el de Trepucó

El monumento más peculiar es la taula, compuesta por dos enormes piedras colocadas en forma de “T”. Unos piensan que eran altares donde se ofrecian sacrificios, otros que eran para celebrar ritos de culto solar, pero seguramente nunca se podrá aclarar con certeza el origen de tan enigmáticas figuras. La más conocida es la de Torralba d’en Salort.

Más información sobre los monumentos de la Menorca Talayótica y la Menorca Británica.

TREPUCO: Trepucó es un poblado talayótico de unos 5.000 m2 que originariamente estaba enmurallado. Actualmente sólo se conserva una pequeña parte del asentamiento: algunos fragmentos de los lienzos de muralla, dos torres cuadradas en el muro oeste, dos talayots, el recinto de taula (santuario) y algunos restos de viviendas. En el poblado se diferencian, por lo tanto, una zona comunitaria (entre el talayot grande y la taula) y una de espacios domésticos. El talayot más grande y la taula están localizados en el centro de una “estrella” construida en pared seca, en el siglo XVIII, con carácter defensivo.

TORRE D’EN GALMÉS: Se trata de uno de los poblados más grandes de Menorca. Su situación, en la cima de un cerro, hace que sea especialmente adecuado para mantener el control territorial de gran parte de la costa sur de la isla. Cronológicamente, perduró desde la época pretalayótica (antes del 1400 aC) hasta la época romana, aunque también se han encontrado algunos restos de época medieval.

El momento de máximo esplendor se produjo durante la cultura talayótica, entre el 1300 aC y la conquista romana. Consta de una zona pública, donde están los talayots y el recinto de la taula. Ésta tiene el capitel caído delante. La zona de viviendas, que se extiende hacia el sur del cerro, conforma la zona privada, con casas más o menos circulares compartimentadas por muros radiales que convergen en un patio central con cisterna. En la zona sur del poblado se encuentra la sala hipóstila (habitación con columnas), adosada a un círculo, la utilidad de la cual no está clara. Finalmente, encontramos un sistema de recogida de agua de lluvia formado por oquedades de diferentes dimensiones excavadas en la roca. El conjunto del poblado había estado enmurallado.

TORRALBA D’EN SALORT: En él destacan dos talayots, el recinto de la taula, una sala hipóstila, algunas cuevas excavadas en el subsuelo y otros restos constructivos que conformaban los lugares de hábitat. La taula y su recinto son los restos más espectaculares de este poblado. Se trata de un edificio de culto, con forma de herradura y capillas laterales; la taula propiamente dicha está construida con dos grandes bloques de piedra, uno vertical y el otro horizontal, magníficamente elaborados. Durante las campañas de excavación se encontraron los restos de una hoguera, de un altar, una representación de la divinidad púnica Tanit en terracota y algunas piezas de bronce, como las patas de una figurita que representaba un caballo y un toro. Estas piezas demuestran que el recinto de taula estaba dedicado al culto.

NAVETA DES TUDONS: La construcción tiene unos 3.000 años de antigüedad y se utilizaba como monumento funerario colectivo. En su interior se han encontrado restos de cuerpos humanos acompañados de objetos personales como joyas de bronce y otros ornamentos, además de alguna arma y recipientes de cerámica que debían contener ofrendas.

La planta tiene forma de herradura alargada con 13,6 m de largo y 6,40 m de ancho. La fachada, orientada al oeste, es prácticamente plana y tiene una pequeña abertura que da acceso al interior. El recinto está dividido en dos niveles mediante grandes losas horizontales muy bien trabajadas, igual que las losas que forman la cubierta.

La Naveta des Tudons es parte de una trágica leyenda sobre dos gigantes que se disputaban el amor de una joven. Los gigantes acordaron que uno construiría la naveta y el otro excavaría un pozo de agua, y el primero en acabar se casaría con la joven. El gigante del pozo encontró agua primero, pero el otro, enloquecido de celos, lo mató lanzándole la única piedra que le quedaba por colocar y que aún hoy se echa en falta en la fachada de la naveta.

TALATÍ DE DALT: Talatí de Dalt es uno de los poblados prehistóricos más notables de la isla. Conserva diferentes monumentos: un talayot de planta elíptica y perfil troncocónico, el recinto de taula, un sector de viviendas o casas que conservan la cubierta de losas colocadas de manera radial y sustentadas sobre columnas (llamadas salas hipóstilas) y algunas cuevas. El recinto de taula de Talatí de Dalt tiene una configuración especial, ya que una columna y su capitel se apoyan sobre el lateral de la T central (probablemente porque se cayeron de manera accidental).

CALA MORELL: Cala Morell es un pequeño puerto natural de la costa norte de Ciutadella donde se encuentra una necrópolis de gran magnificencia. Un conjunto de catorce cuevas picadas artifcialmente en la roca de un pequeño barranco forman una de las mayores y más espectaculares necrópolis de la isla. Estuvo en actividad como cementerio desde la época pretalayótica hasta el siglo II dC. En Cala Morell encontramos cuevas de planta simple, así como cuevas con desniveles y columnas exentas picadas en la misma roca para marcar diferentes espacios. La cueva más espectacular de todas presenta motivos arquitectónicos clásicos en relieve en la fachada.

BASÍLICA DE SON BOU: Situada en el extremo este de la playa del mismo nombre, es un edificio rectangular orientado de este a oeste. Al oeste tiene el pórtico con tres entradas que dan acceso al nártex (lugar donde se situaban los fieles que todavía no habían sido bautizados), y desde este punto se abren tres naves separadas por pilares que mueren en la cabecera, que también es tripartita pero con el centro absidal donde se situaba el altar. Estos pilares soportaban unos arcos que no se han conservado. La pila bautismal, formada por un monolito cilíndrico en el exterior y con forma de cruz en el interior (hecho poco usual en las basílicas menorquinas), se conserva actualmente en el compartimento izquierdo de la cabecera, en la parte norte, aunque originariamente debía estar en los pies. En el exterior de la basílica hay enterramientos muy simples y otras construcciones probablemente monacales. Se le da una cronología del siglo V dC.

CATEDRAL DE MENORCA: Iglesia gótica fundada en honor de Santa María por Alfonso II el Liberal después de la conquista de Menorca el 1287. Fue edificada durante todo el siglo XIV en el mismo lugar que había ocupado la mezquita musulmana. La iglesia tiene una sola nave que conduce hacia un ábside poligonal y de la que se abren diversas capillas, testimonio de diferentes momentos históricos y estilos artísticos, entre las que destaca la capilla de las Almas, construida en el año 1670 y que es uno de los ejemplos del arte barroco más interesantes de la isla.

FUERTE DE MALBOROUG: Situado en el lado sur de la bocana del puerto de Maó, en la cala  de Sant Esteve (Es Castell), fue construido por los ingleses entre  1710 y 1726. La última reforma data de finales de aquel siglo.  Junto con el castillo de Sant Felip y la torre de Stuart o d’en Penjat servía para proteger la entrada del puerto de Maó.

Casi toda la edificación está exacavada en el subsuelo rocoso, de  manera que la visita transcurre primero por las galerías subterráneas, las contraminas y las salas excavadas en la roca, y después por el foso y el recinto superior, desde donde puede disfrutarse

de una vista excepcional del área histórica del puerto de Maó. Éste, amplio y seguro, era uno de los puertos del Mediterráneo occidental más deseado por las potencias de la época.

FORTALEZA DE LA MOLA: La fortaleza de Isabel II de la Mola del puerto de Maó, construida entre los años 1850 y 1875 y situada en uno de los lugares  más bellos de la isla, constituye uno de los mejores exponentes de  la arquitectura militar de finales del siglo XIX. La construcción de la Mola se inició en la época en que Francia  e Inglaterra se disputaban el dominio del Mediterráneo. El gobierno español consideró el control del puerto de Maó estratégico  para defender el archipiélago balear y la retaguardia peninsular  frente a un ataque francés o británico. A pesar de este propósito,  la fortaleza nunca fue atacada, por lo cual su estado de conservación es relativamente bueno. Su papel ha sido simplemente disuasorio y hasta finales del siglo pasado fue utilizada como acuartelamiento militar. La fortaleza consta de diez frentes, que se dividen en dos partes: los frentes de defensa terrestre y los frentes de defensa marítima. Todos los muros de la fortificación son de trazado irregular, con el perfil casi a ras de tierra. El trazado de la línea fortificada es de forma poligonal y divide la península de la Mola de norte a sur

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